75 años sin Ravel

El pobre Ravel, que murió un 28 de diciembre de 1937, a los 63 años de edad, pasó la última década de su vida desarrollando un tipo de afasia que fue minando paulatinamente su capacidad creativa para expresarse musicalmente (algo conocido como amusia), ya fuera de manera escrita, como de manera práctica. Sin embargo, sí podía interpretar piezas que ya conocía. Misterios de la neurología, sin duda…

Maurice Ravel. Retrato de Ouvre.Su última aparición en público fue cuatro años antes de su muerte y para la ocasión interpretó su Concierto para piano  en sol mayor. Ese mismo año, en 1933, terminó su última obra, Don Quijote a Dulcinea. Pero no pudo hacer lo mismo con su ópera Juana de Arco porque, según él mismo dijo, tenía la música en su cabeza, pero no era capaz de “sacarla de allí”.

Su obra más conocida, sin duda, es el Bolero, pero como imagino que todos la conocéis, hoy le rendiremos homenaje escuchando el Concierto para la mano izquierda sola. Muchos también la conoceréis, seguro, pero probablemente otros no. Y estos últimos, tal vez, se estarán preguntando ahora cómo es eso de componer una obra para una sola mano, si generalmente los pianistas usamos dos… Pues esto se debe a que Paul Wittgenstein, pianista austriaco que perdió el brazo derecho en la I Guerra Mundial, lejos de entrar en depresión al final de dicha guerra (cualquiera en su situación lo habría hecho), decidió estudiar la manera de interpretar con una sola mano. Empezó arreglando él mismo el repertorio ya existente, pero poco a poco fue cobrando fama y llegó a recibir obras compuestas expresamente para él por los compositores más grandes del momento (Prokofiev, Hindemith, Britten…). Y la más grande de las obras que Wittgenstein recibió, fue el concierto de Ravel.

Escucharlo, sobrecoge; verlo, impresiona.

Os dejo con el Concierto para la mano izquierda de Ravel, la Orquesta Sinfónica de Euskadi, Mario Venzago (director) y Marta Zabaleta (piano).

 

Los Reyes traen pianistas

Seguro que no conocíais este dato de nuestros queridos Reyes Magos, pero sí, resulta que sus majestades tienen una relación especial con la música y más concretamente con los pianistas. Tanto es así, que en varias ocasiones han dejado como presente un pianista. Hablo de tres de los más grandes: Arturo Benedetti Michelangeli, el 5 de enero de 1920; Alfred Brendel, en la misma fecha, pero en el año 1931 y Maurizio Pollini, también el 5 de enero, esta vez en 1942.

Pues nada, aquí tenéis un poco de mirra*

otro tanto de incienso**,

y por último, un poco de oro***.

Como os he dicho en otras ocasiones, en mi opinión sería una lástima que sólo escucharais los fragmentos que os propongo, de modo que mi recomendación es que, si os ha gustado alguno —o varios— de los vídeos, busquéis las continuaciones, los discos en casa o, mejor aún, asistáis a conciertos en vivo donde podáis escuchar las versiones completas.

¡Felices Reyes!

* Arturo Benedetti Michelangelli toca Ondine, el primer número de Gaspard de la Nuit de Ravel.

** El incienso venía en forma de comienzo del Concierto para piano y orquesta nº 3 de Beethoven, con Claudio Abbado dirigiendo y Alfred Brendel al piano.

*** Primer movimiento de la Sonata para piano nº 2 de Pierre Boulez interpretado por Maurizio Pollini.