Es tiempo de Liszt

Quizá recordéis que hace aproximadamente un año recomendé un maratón chopiniano que organizaron en los Teatros del Canal con motivo del bicentenario del nacimiento del compositor polaco. Lo llamaron Chopinissimo

Pues bien, este año le toca a Liszt, quien el pasado 22 de octubre hubiera cumplido doscientos años. También os podría remitir ahora a tres entradas antiguas llamadas Un 22 de octubre (I): Franz Liszt, Un 22 de octubre(II): Pau Casals y Un 22 de octubre (III): Nadia Boulanger donde, en la que respectaba a Liszt, tuve que prometer que volvería a él más adelante y con calma, pues no había tiempo para abordar correctamente las tres efemérides musicales más importantes del día. Me prometí a mí misma que lo haría el presente 22 de octubre, coincidiendo con el bicentenario de su nacimiento, pero como habréis podido comprobar… no lo hice. Y tampoco lo haré hoy, ya que lo que verdaderamente me interesa en este momento es sugerir mucho mucho mucho un planazo para este domingo 27 de noviembre: TempoLiszt.

Algunos habréis visto el cartel en la escuela: de nuevo los Teatros del Canal organizan un maratón en torno a un grande. Doce horas ininterrumpidas de variadísima programación que irá desde recitales y conciertos hasta teatro infantil, pasando por danza, cine para todos los públicos, exposiciones, conferencias, menú húngaro… Y repiten la idea de la sala del espontáneo: una sala con un piano para que todo el que lo desee, disfrute de su momento de gloria. Claro, que si el año pasado la cosa no era del todo fácil — la condición para participar en esa actividad era que sólo se podían interpretar obras de Chopin —, ¡imaginaos este año, que  el homenajeado es Liszt! Pero bueno, abierta queda, desde luego.

En fin, que si el año pasado me decidí a hacer una reseña fue porque intuía que podría ser una forma muy interesante de pasar un día de fiesta. Hoy lo digo con conocimiento de causa: de Chopinissimo salí tan contenta que, con que la organización de TempoLiszt sea la mitad de asombrosa que la del año pasado, habrá merecido muchísimo la pena.

¿He dejado claro mi entusiasmo?

Pinchad aquí para conocer el horario y programación detallada. Y ya sabéis, si os animáis… ¡¡nos vemos en TempoLiszt!!

Si despierta su interés…

Esta tarde, tres alumnos de 6, 7 y 8 años, han querido compartir conmigo la misma noticia:

—¡Tengo un cuento de Mozart con música!

Se han interesado por su música y uno de ellos me ha pedido que tocara algo de él.

—Un concierto para piano y orquesta o algo de La flauta mágica— me ha dicho.

La coincidencia se debe, claro, al coleccionable que el diario EL PAÍS lanzó ayer. Se trata de 20 cuentos con CD dedicados cada uno de ellos a un compositor distinto.

Para ser sincera, no puedo opinar sobre la calidad de los mismos, pues olvidé que la serie comenzaba ayer y no compré el periódico. Pero si ha despertado el interés de los niños por la música… ¡merece la pena! Ya me he hecho con un cupón para conseguir el primer número, así que mañana mismo iré al kiosco a pedir uno. Ya os contaré.

Pinchad aquí si queréis ampliar información.

Un 22 de octubre (I) : Franz Liszt

A punto de cumplirse un mes desde la última publicación, he pensado que la mejor manera de compensar a los lectores de Musikanten no es otra que regalándoles no uno sino tres vídeos esta mañana. Y es que un 22 de octubre de 1811 nacía el compositor húngaro Franz Liszt. ¡Pero no es la única efeméride del día!: en 1973 fallecía uno de los grandes violoncellistas que ha visto la Historia de la Música, el catalán Pau Casals, y seis años más tarde lo hacía la compositora francesa Nadia Boulanger.

Hay mucho que contar de la figura de Franz Liszt, tanto que me parecería casi un desprecio resumir su vida y obra en un rinconcito de un post compartido con otros artistas. Por eso os prometo dedicarle un artículo a él solo más adelante y ahora me limito a explicaros la razón por la que elijo el vídeo que veréis a continuación.

Cuando se trata de Liszt es inevitable pensar en el piano. Y es que el compositor revolucionó la técnica del instrumento hasta el punto de que su música ha llegado a ser  considerada por algunos intérpretes como pianismo circense. (Envidia, sin duda.)

La obra elegida es una transcripción del Concierto para violín y orquesta en Si menor, Op. 7, de Niccolò Paganini, un compositor que influyó de manera muy directa en la carrera de Liszt. Además, el hecho de que elija una obra no original no es en absoluto casualidad, pues uno de los puntos fuertes del compositor fueron las innumerables obras que transcribió, convirtiéndolas en ocasiones en obras… digamos mejores de lo que eran en su origen.

La pianista es Valentina Lisitsa, una intérprete no del todo conocida pero cuya técnica es indudablemente asombrosa, cualidad muy acorde con Liszt.

Aquí tenéis el primer vídeo del día.