Recital de piano – Ana & Anita

En la escuela hay dos alumnas de piano que llegaron antes incluso que las pizarras. Qué digo, ¡antes que Samuele!, que ya es… Eran entonces muy pequeñitas las dos, pero ya desde el principio apuntaban maneras.

Como además de su pasión por la música, comparten “urba”, la vida las ha llevado siempre de la mano hasta el punto de que a veces parece que una no pueda existir sin la otra. A todo han venido siempre juntas: piano, coro, lenguaje musical… Concierto al que se apuntaba una, concierto al que venía la otra. Y por supuesto, han tocado mucho juntas, tanto a cuatro manos como en los grupos de los distintos conciertos atrevimiento.

Pocos conocen sus apellidos, pero raro es aquel que no ha escuchado hablar de Ana y Anita por la escuela. Los más pequeños las admiran; los mayores las hemos visto crecer (¿crecer?, ¡pero si Anita nos saca ya a todos una cabeza!), avanzar e ir formándose como personas y como pianistas. Y hemos decidido que tienen que dar ya un paso importante, por lo que este sábado nos ofrecerán un recital de piano cuyo programa llenarán ellas dos solas, como verdaderas concertistas, con obras de diversos estilos, desde el Barroco al Siglo XX.

Y como será un gran día para ellas, queremos invitaros a que vengáis a acompañarlas y consigamos entre todos que sientan el calor del público en su primera experiencia como pequeñas concertistas.

Será en el salón de actos de la escuela a las 12:30 h. este sábado 23 de abril.

PROGRAMA

JOHANN SEBASTIAN BACH

Invención n.º 13, en La menor, BWV 784

Invención n.º 15, en Si menor, BWV 786

JOHANN BAPTIST CRAMER

Estudio para piano n.º 12

CARL CZERNY

Estudio Op. 299 n.º 2, de La escuela de la velocidad

LUDWIG van BEETHOVEN

Bagatela Op. 119 n.º 1

HENRI BERTINI

Estudio Op. 32 n.º 9

FRÉDÉRIC CHOPIN

Mazurka Op. 67 n.º 2

BOHUSLAV MARTINU

Danza colombina

ARAM KHACHATURIAN

Sonatina

Cartel recital Ana & Anita

Happy birthday, Jan

Algún día os hablaré de este increíble pianista que a sus apenas estrenados veinte años, es ya uno de los intérpretes más reconocidos del mundo – y a quien yo personalmente admiro y sigo desde hace más de cinco años-. Con apenas estrenados me refiero a que hoy mismo es su cumpleaños, por lo que no quería dejar pasar el día sin felicitarlo. Si aún no lo conocéis, quedaos con su nombre: Jan Lisiecki.

Happy birthday, Jan!!! We hope you spent a wonderful day celebrating your 20th birthday. Best wishes from Spain!! (And hope to see you soon in Madrid)

Y lo dicho: tengo ganas desde hace años de escribiros sobre él. A ver si saco tiempo… Pero bueno, hasta que eso ocurra, os dejo este vídeo para que vayáis conociéndolo. Son los dos últimos estudios del Op. 25 de Chopin, grabados durante la semifinal de un concurso en 2009. Lo sé, de eso hace más de cinco años, así que el joven Jan era prácticamente un niño. A más de uno se le van a poner los dientes largos al escuchar esto. ¡Ah!, sí, por supuesto, ganó el concurso.

Un mensaje de Jan en su vigésimo cumpleaños.

La polirritmia nos convierte en atletas

No hay duda, la polirritmia es uno de los temas que más preocupa a los intérpretes. Sobre todo a los percusionistas y pianistas, que tarde o temprano tienen que ser capaces de tocar un ritmo binario en una mano (dos notas iguales por pulso) contra uno ternario (tres notas por pulso) en la otra. A la vez, sí. La primera vez que esto aparece en clase, los alumnos suelen mirarme como si fuera un extraterrestre y no dan crédito cuando les demuestro que de verdad es posible. El empleo de palabras ayuda mucho a conseguir un buen resultado y, personalmente, recurro mucho a ello.

Di: PLÁ-TA-NO, PLÁ-TA-NO, PLÁ-TA-NO… Ahora di: FRE-SA, FRE-SA, FRE-SA… Ahora tu mano derecha dice plátano y tu mano izquierda dice fresa. ¡Ya está, polirritmia conseguida!

polirritmia

No, claro que no se consigue así de fácil. Algunos alumnos tienen una habilidad rítmica asombrosa y en poco tiempo sacan incluso ritmos de 5 contra 3. Otros tienen que trabajar más para conseguirlo. Pero con paciencia y mucho trabajo, todos los músicos llegan a dominar la polirritmia.

Y según este artículo, eso nos convierte en verdaderos atletas. Está en inglés, pero me ha parecido interesante compartirlo con vosotros.

Podéis leerlo pinchando aquí.

Ah, y para ilustrarlo, os dejo también la Fantasía Impromptu op. 66 de Chopin a al que en el artículo hacen alusión. Una de esas obras por las que la mayoría de los pianistas hemos pasado por recomendación de nuestros maestros precisamente para dominar ese dichoso 4 contra 3. El pianista es Rubinstein.

 

Saldando deudas (2). Alumnos de piano. Concierto de fin de curso (junio 2013)

Si ayer hacíamos entrega de los primeros vídeos del concierto de junio de 2013, con alumnos de guitarra, hoy seguimos con los alumnos de piano. Como siempre, divididos en varios vídeos.

Los primeros que escucharéis son aquellos que llevaban menos tiempo estudiando y tocaron pequeñas piezas de iniciación. Tiene su lado bueno, esto de colgar los vídeos con retraso, y es que como de este concierto hace casi ocho meses, ¡es un momento fantástico para darse cuenta de lo que han avanzado en este tiempo! Pronto veréis a la mayoría de ellos tocando piezas de repertorio y estudios de técnica.

A continuación una selección de piezas ordenadas de forma cronológica. En junio no hubo representación del Barroco, pero sí varias piezas de Mozart y Beethoven.

Un estudio de Czerny, dos de Burgmüller y una pequeña pieza de Schumann.

Dos valses y un nocturno de Chopin.

Tres pequeñas piezas de Dvoràk, Tchaikovsky y Grechaninov.

Y por último, Joplin, Kabalevsky y Martin.

¡Que lo disfrutéis!

Pianistas de Musikum: de Händel a Lutoslawsky

Volviendo —y ya quedan menos— a los vídeos del concierto de junio, vamos hoy con la segunda entrega de los alumnos de piano, aquellos que ya han abandonado las piezas de iniciación y se enfrentan al repertorio de Bach, Mozart, Chopin o Lutoslawsky entre otros.

Os dejo aquí tres vídeos con los que podréis dar un paseo por la historia de la música de la mano de nuestros jóvenes intérpretes.

En este primero, pasearéis por el Barroco y el Clasicismo con cuatro obras de Händel, Bach, Clementi y Mozart.

A continuación, otras cuatro piezas, esta vez del Romanticismo: Burgmüller, Schumann, Chopin y Moszkowski.

Y terminamos con tres pequeñas piezas del siglo XX, de Lyubarsky, Kabalevsky y Lutoslawsky.

Espero que os gusten.

 

Si despierta su interés…

Esta tarde, tres alumnos de 6, 7 y 8 años, han querido compartir conmigo la misma noticia:

—¡Tengo un cuento de Mozart con música!

Se han interesado por su música y uno de ellos me ha pedido que tocara algo de él.

—Un concierto para piano y orquesta o algo de La flauta mágica— me ha dicho.

La coincidencia se debe, claro, al coleccionable que el diario EL PAÍS lanzó ayer. Se trata de 20 cuentos con CD dedicados cada uno de ellos a un compositor distinto.

Para ser sincera, no puedo opinar sobre la calidad de los mismos, pues olvidé que la serie comenzaba ayer y no compré el periódico. Pero si ha despertado el interés de los niños por la música… ¡merece la pena! Ya me he hecho con un cupón para conseguir el primer número, así que mañana mismo iré al kiosco a pedir uno. Ya os contaré.

Pinchad aquí si queréis ampliar información.

El año (pasado) de Pergolesi

A lo largo del recientemente finalizado 2010, se ha celebrado por todo lo alto y en todos los rincones del mundo el bicentenario del nacimiento de dos de los más grandes compositores que ha visto la Historia de la música occidental: Robert Schumann y Fryderyk Chopin. Sin embargo, no eran los únicos que merecían ser homenajeados. El 4 de enero de 2010 se cumplieron 300 años (¡sí, sí, he dicho 300!) del nacimiento del compositor italiano Giovanni Battista Pergolesi. El pobre tuvo la mala suerte de encontrarse, cien años más tarde, con el nacimiento del alemán y el polaco, pero eso no justifica, creo yo, que haya sido eclipsado por éstos, pues nos dejó un legado de gran valor. Yo, por el contrario, sí tengo una buena excusa para habérmelo dejado en el tintero hasta hoy: el 4 de enero de 2010 no existían ni la escuela Musikum ni, por extensión, este blog que nació de ella. Así que me permito homenajear al joven Giambattista 300 + 1 años después de su nacimiento.

Lo he llamado joven porque uno de los datos que más llama la atención de su biografía es que tuvo una vida muy corta. Murió a los 26 años. Y a pesar de ello, debemos tenerlo en cuenta como referente de un momento de cambio de estilo compositivo e incluso, según algunos, como padre de la ópera cómica, también conocida como opera buffa.

Si bien no está claro si es o no es el verdadero padre de esta corriente, de una cosa no cabe duda: su ópera La serva padrona, tras su reestreno en París en 1752 (había sido interpretada en 1733, con el autor en vida, pero de su éxito en aquel momento mejor no hablaré), sirvió como detonante de una conocida querella musical entre bufonistas y antibufonistas que trascendió a un ámbito nacional en Francia, confrontando no sólo dos gustos diferentes sino dos corrientes estéticas, culturales, filosóficas y hasta políticas.

Todo París —escribió Rousseau en sus Escritos sobre la música, de 1838— se dividió en dos bandos, más batalladores que si se tratara de un asunto de Estado o de Religión.

Aquí os dejo un fragmento de la polémica ópera.

Otra de las grandes y más conocidas obras de Pergolesi es el Stabat Mater. Menos polémico que la anterior, sin duda, pero de un estilo mucho más íntimo que no quiero dejar de compartir con vosotros porque no se trata sólo de la obra que más aprecio del compositor, sino de una de las obras que más he escuchado en mi vida. Basada en la secuencia gregoriana en la que asistimos al sufrimiento de la Virgen durante la crucifixión de su hijo, Pergolesi lleva al oyente, de manera magistral, a sentir ese lamento de un modo excepcionalmente intenso. ¿Será casualidad que la compusiera prácticamente en su lecho de muerte? Cada vez creo más en la teoría de que ese tipo de casualidades no existen, pues son demasiadas las obras extraordinariamente desgarradoras compuestas en los últimos días de las vidas de muchos autores. Sin ir más lejos, el Requiem de Mozart. Pero este es un tema que prefiero dejar para otro artículo.

Os propongo la versión de Le Poème Harmonique por dos motivos: porque me encanta y porque es posible que muchos la tengáis en casa —quizá olvidada, quizá sobre la mesilla a modo de escucha de cabecera—, pues es uno de los discos integrantes de la colección de 50 disco-libros que lanzó el diario El País en 2004. De ese modo, si os quedáis con ganas de más, ya sabéis dónde buscar.

Es una interpretación algo distinta, pues en lugar de dos solistas (una soprano y una contralto), como es habitual encontrar para esta obra, escucharéis un conjunto vocal. A ver si os gusta.

Stabat Mater – Dolorosa- Pergolesi