El atril borracho

Esta tarde, en clase de lenguaje, hemos jugado al atril borracho y ha sido todo un éxito. Les ha gustado tanto, que no querían que la clase terminara. Por eso he prometido que colgaría el juego en el blog, para que puedan seguir ayudando al pobre atril en casa.

Las reglas del juego son sencillas: el atril del director de orquesta ha tirado las partituras por el suelo. Pinchando en las hojas sueltas, se escuchan pequeños fragmentos de una melodía conocida que nosotros debemos ordenar. Ahí va: El atril borracho.

¡Espero que os divierta!