Las aventuras de Quasimodo

Hace poco menos de un año, con uno de los grupos del Campamento Musikum…

Una experiencia mágica

Menudo Conciert(az)o Músico Mágico disfrutamos el sábado en Musikum. Entre risas y exclamaciones y con la colaboración excepcional de público y alumnos de violín de la escuela, Quique nos deleitó con un sinfín de juegos imposibles y conocidas piezas musicales.

Os dejamos algunas fotos que resumen la experiencia:

 

¡Muchísimas gracias, Quique, estamos deseando repetir!

Un entretenimiento para este viernes

Hoy tenemos ganas de juegos. Seguro que muchos conocéis el tonematrix —y de hecho, si mal no recuerdo, nosotros mismos lo compartimos hace tiempo en alguna de las redes sociales de la escuela—, pero es que ha vuelto a caer en nuestras manos y… ¡nos gusta para este viernes!

Os recordamos cómo se juega: id pinchando en los cuadraditos para crear distintas composiciones y dad rienda suelta a vuestra imaginación. Así de fácil. Eso sí, ¡cuidado, que engancha!

Corchea Tonematrix

10 divertidísimos errores musicales

¡Buenas tardes! Ya sabéis que en Facebook y Twitter solemos escribir más a menudo que en el blog, pues para cosas breves, es más rápido, cómodo y dinámico. Pero hoy me voy a repetir, colgando aquí lo que ya he colgado esta mañana en Facebook, porque me parece que este artículo es digno de ser compartido con más gente.

Desternillantes 10 errores musicales (algunos más que otros, es cierto):

http://www.venezuelasinfonica.com/noticias/sinfonico/10-errores-epicos-en-la-musica-clasica

El atril borracho

Esta tarde, en clase de lenguaje, hemos jugado al atril borracho y ha sido todo un éxito. Les ha gustado tanto, que no querían que la clase terminara. Por eso he prometido que colgaría el juego en el blog, para que puedan seguir ayudando al pobre atril en casa.

Las reglas del juego son sencillas: el atril del director de orquesta ha tirado las partituras por el suelo. Pinchando en las hojas sueltas, se escuchan pequeños fragmentos de una melodía conocida que nosotros debemos ordenar. Ahí va: El atril borracho.

¡Espero que os divierta!