El piano más antiguo del mundo

Me acabo de encontrar un artículo breve pero muy interesante —del que os dejo el enlace al final— en el que se puede ver y escuchar el sonido del piano más antiguo que se conserva hoy en día.

museosbruselas18Precisamente esta semana, Clara me preguntaba en clase por el origen del piano. Hicimos un pequeño resumen, hablamos de la evolución del mismo y de las muchísimas versiones que de nuestro instrumento se llegaron a hacer siglos atrás. Pianos con teclados curvos, pianos con dos teclados, pianos con pedales como los del órgano, pianos dobles… Y un sinfín de “rarezas” de las que podemos dar cuenta en algunos de los mejores museos de instrumentos del mundo. Yo le recomendé que, si algún día visita Bruselas, no deje de ir a su museo, del que ya sólo su edificio merece la pena.

 

Así que hoy dedico este pequeño hallazgo a Clara y la invito a curiosear un poquito más por internet, que seguro que encontrará cosas interesantes.

Aquí el artículo Así suena el piano más viejo del mundo.

 

Muere Nikolaus Harnoncourt

Esta mañana recibíamos la triste noticia del fallecimiento, esta pasada noche, del gran maestro Nikolaus Harnoncourt.

N.H.2

El director austriaco (aunque nacido en Berlín), anunció su retirada de la vida profesional el pasado mes de diciembre, un día antes de cumplir 86 años.

Mis fuerzas físicas me obligan a cancelar todos mis planes futuros. Explicó Harnoncourt el 5 de diciembre de 2015.

Por si lo no conocíais, os dejo una breve biografía y algún documento gráfico. Y os recomiendo encarecidamente que os acerquéis a su mundo, pues es sin duda uno de los músicos más influyentes de los últimos tiempos.

Los hermanos Harnoncourt

Nikolaus (derecha) con su hermano René (en el medio, tocando el violín) y Philipp, invierno 1933/34

Nacido en 1929 en el seno de una familia aristocrática estrechamente ligada a la música —aunque ninguno se había dedicado profesionalmente a ella, todos tocaban algún instrumento, principalmente el piano—, pasó su infancia en Graz, siendo esta una etapa que el músico describía como feliz y sin complicaciones. Durante esa época, el niño Niki recibió sus primeras clases de música a través del piano, instrumento que confesaba haber odiado (probablemnte por llevar la contraria a la familia), sin llegar a tocar ni practicar demasiado. De modo que se le dio como alternativa el violonchelo, que pareció ser mejor recibido.

Una de las primeras anécdotas que marcaron la vida y carrera musical de Harnoncoaurt fue su primer contacto con  la ópera “Porgy and Bess” de Gershwin. Quizá fuera precisamente ésta la que influyó más directamente sobre nuestro maestro, de hecho. Probablemente, de no conocer esta historia de la familia Harnoncourt, cualquiera diría que debió ser alguna pieza de Bach, Händel, Monteverdi…, pero no: la pieza que más impresionó a Nikolaus Harnoncourt fue una opera compuesta en el siglo XX. Todo partió de su tío René, director del New York Museum of Modern Art y amigo del compositor americano, quien envió a su familia uno de los primeros ejemplares impresos de la ópera. Al recibirla, siendo Harnoncourt aún muy pequeño, su padre la interpretó al piano y el niño quedó impresionado. Cuan grande sería el impacto, que años más tarde se convertiría en una de sus obras favoritas.

Todo esto ocurría en la década de los treinta. Pero, como ocurre con tantas biografías de los nacidos en Europa antes de la Segunda Guerra Mundial, su vida y su carrera estuvieron marcadas por la historia reciente de nuestro continente. En 1938, las tropas de Hitler invadieron Austria y dio comienzo un periodo de terror que ponía fin a la infancia idílica y feliz de sus primeros años de vida. En 1944, la familia Harnoncourt huyó del nazismo instalándose en la zona montañosa (y de belleza inigualable, por cierto) de Salzkammergut, donde recibió clases de violonchelo de Paul Grümmer y comenzó a sentir deseos de dedicarse profesionalmente a la música. En concreto, se despertó en él un especial interés en la música para teatro de títeres (o marionettentheater), una corriente artística muy arraigada en Austria.

En 1948, ya más decidido por la interpretación musical que por el teatro de marionetas, se trasladó a Viena, donde estudió violonchelo con Emanuel Brabec, solista de la Orquesta Filarmónica de Viena. A principios de los años cincuenta, siendo aún estudiante de violonchelo en la capital austriaca, comenzó a descubrir su pasión por la música antigua, llegando a fundar un cuarteto de viola da gamba con, entre otras, quien sería su esposa, Alice Hoffelner.

Su interés por la interpretación historicista siguió incrementándose año tras año y es en ese campo en el que el gran Nikolaus Harnoncourt ha dejado una huella indiscutible. Una huella que se extendió a todo el mundo, pero cuya máxima representación se encuentra en el Concentus Musicus Wien, grupo que fundó en 1953 y cuyo espíritu de estudio exhaustivo puede sintetizarse en el siguiente dato: el conjunto no aceptó interpretar en público hasta pasados cuatro años de ensayos. Ahí es nada…

Entre los años 1952 y 1969 fue miembro de la Orquesta Sinfónica de Viena, que hasta el año 1960 dirigía Karajan. En 1972 pasó del cello a la batuta, que no soltó hasta hace apenas unos meses.

Una de las facetas que más me gustaban de Harnoncourt fue su defensa de la presencia de la música en la educación de todo individuo.

¿Habría llegado Einstein a la teoría de la relatividad, de no haber tocado el violín? Yo estoy seguro de que no.

Nikolaus Harnoncourt.

Os dejo una pequeña entrevista que concedió hace unos cinco o seis años en la que expone su postura al respecto. Y después, por supuesto, una interpretación del gran maestro frente al Arnold Schoenberg Choir y el Concentus Musicus Wien. Espectacular Magnificat de Bach.

Para terminar, por si tenéis tiempo (y a pesar de que imagino que la mayoría de vosotros no entenderéis el alemán), os dejo un documental en el que el propio Harnoncourt habla de su vida y su música.

De objetos perdidos

Vaya, vaya, parece que de objetos perdidos va la semana. ¡Y objetos nada desdeñables! Navegando por las redes hemos encontrado dos artículos recientes en los que nos informan de recuperaciones de obras que se creían perdidas.

El primero de ellos habla del hallazgo de una grabación inédita que Pau Casals realizó en Japón en 1961. Os dejo aquí el artículo:

Descubren una grabación inédita de Pau Casals

Johann_Sebastian_BachEl segundo, que hemos leído esta mañana, trata de un retrato de Johann Sebastian Bach del que hace años se tenía constancia, pero al que se había perdido la pista.

Os dejo aquí el artículo sobre el retrato de Bach:

Reaparece retrato perdido de J. S. Bach

Pau CasalsEs curioso, pues entre Bach y Casals había una fuerte conexión, más allá de la que todo músico tiene con el gran maestro barroco. Casals confesó en varias ocasiones que la obra de Bach era algo así como su desayuno. Cada mañana, antes de ponerse en marcha, tenía la necesidad de sentarse al piano (sí, además del violonchelo, podía tocar el piano) e interpretar alguna pieza suya, generalmente algo del Clave Bien Temperado. Era lo que le daba la energía para el resto del día.

¡Qué gran semana de descubrimientos! Así da gusto… ¡¡Feliz viernes!!

90 años divinos

Hoy se cumplen 90 años del nacimiento de la grandísima e inimitable María Callas, la soprano de origen griego nacida en Nueva York el 2 de diciembre del año 1923.

¿Quién no ha escuchado hablar de la figura de “la Callas”, siempre envuelta en un cierto misticismo? Y es que María Callas es verdaderamente un mito. Poseía una voz espectacular, que trabajó día y noche desde una edad muy temprana, pero no era solo su voz lo que la convirtió en la soprano más aclamada —y por desgracia también la más criticada— de las primeras filas de los teatros. Su entrada en escena hacía enternecer al más insensible y escéptico de los públicos, pues su capacidad interpretativa era absolutamente magistral. Ella era mucho más actriz que sus colegas del mundo de la ópera.

Maria_CallasSu tesitura era más amplia de lo normal en una soprano, su expresividad más marcada, su variedad de colores más particular, su técnica más depurada, su conocimiento musical más exhaustivo… En fin, qué se puede decir, Callas era Divina.

Pero no todo fueron glorias para nuestra homenajeada. Tenía un fuerte temperamento, era perfeccionista y exigente. En más de una ocasión, protagonizó escándalos dentro y fuera del ámbito profesional. Se rodeó de grandes figuras, llegando a casarse con Giovanni Meneghini, un acaudalado empresario italiano que se convirtió en su agente, siendo el principal responsable del creciente éxito y caché de su mujer. Pero el hecho que más revuelo causó, llevándola a las portadas de la prensa internacional, fue su relación con Aristóteles Onassis, el magnate griego por quien María dejó a su marido.

Coincidió además esa época con una mala racha profesional de Callas, así que es fácil imaginar que pronto la crítica unió rápidamente dichos cabos. Y llegó la decadencia de la gran artista. Su vida privada la golpeó con fuerza, su voz ya no era la misma y su público se lo recordaba constantemente. Así que cayó en depresión, de la que intentaba salir a base de somníferos y barbitúricos hasta que a principios de los 70 realizó una tentativa de suicidio. Murió en el 77, no se sabe si por un fallo cardiaco o por sobredosis.

Hoy Google rinde homenaje a María Callas con este doodle:

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Y nosotros compartimos el siguiente vídeo, donde aprenderéis algo más de la voz por excelencia:

100 años de Consagración

En esta extraña primavera que estamos teniendo este 2013, resulta que se cumplen 100 años del estreno de una de las más grandes obras del siglo pasado: La consagración de la primavera, de Igor Stravinsky. Fue exactamente el 29 de mayo de 1913 y por este motivo, ayer las redes sociales se llenaron de vídeos e imágenes interesantísimas conmemorando el citado centenario.

Algunos os preguntaréis por qué tanto revuelo. No festejamos el estreno de cada una de las sinfonías de Haydn, ni siquiera de las de Beethoven (que son muchas menos que las de Haydn…). Solemos darle importancia a los cumpleaños de los compositores, o los aniversarios de sus muertes. Pero es que el estreno de la Consagración no fue un estreno cualquiera, como tampoco es una obra cualquiera. Aquel 29 de mayo de 1913, París se preparó por todo lo alto para recibir la nueva obra de Stravinsky. El teatro de los Campos Elíseos estaba abarrotado y a la cita habían acudido personajes de la talla de Picasso, Coco Chanel o Camille Saint-Saëns. La mayoría de los asistentes esperaba escuchar un ballet clásico y conservador. Sin embargo, Stravinsky les presentó la obra que dequebrajó la estética del momento, dividiendo ya casi para siempre al público entre defensores y detractores de lo moderno,  y con la cual, según muchos historiadores y musicólogos, comienza realmente el vanguardismo del Siglo XX.

Así que la polémica estaba servida.

Desde los primeros compases, los más conservadores se esmeraron en hacer notar su descontento con  gritos y siseos. Hubo incluso —Saint-Saëns entre ellos— abandonó la sala antes de que terminara la representación. Otros decidieron aplaudir de manera exagerada para tapar los siseos y demostrar su aprobación. No debió ser facil para los músicos y bailarines continuar de esa manera…

Claro, para los más conservadores, la música era un insulto, pero es que la coreografía de Vaslav Nijinsky, no ayudó mucho a mantener la calma en la sala…

images-1Tras el estreno, la mala prensa le dedicó palabras como:

Igor Stravinsky escandaliza a París: los fuertes e inusuales sonidos de su composición “La consagración de la primavera” disgustan al público que asiste, el 29 de mayo, al estreno de la obra en el Teatro de los Campos Elíseos.

Pero quienes supieron ver la genialidad que escondía la obra, dijeron de ella:

Es una satisfacción ver hasta dónde ha ampliado usted los límites de lo permitido en el ámbito de la tonalidad.

Claude Debussy a Igor Stravinsky

Hoy en día, la escucha de la Consagración sigue siendo difícil para muchos oyentes, pero por suerte ya nadie pone en duda que se trata de una obra fascinante.

75 años sin Ravel

El pobre Ravel, que murió un 28 de diciembre de 1937, a los 63 años de edad, pasó la última década de su vida desarrollando un tipo de afasia que fue minando paulatinamente su capacidad creativa para expresarse musicalmente (algo conocido como amusia), ya fuera de manera escrita, como de manera práctica. Sin embargo, sí podía interpretar piezas que ya conocía. Misterios de la neurología, sin duda…

Maurice Ravel. Retrato de Ouvre.Su última aparición en público fue cuatro años antes de su muerte y para la ocasión interpretó su Concierto para piano  en sol mayor. Ese mismo año, en 1933, terminó su última obra, Don Quijote a Dulcinea. Pero no pudo hacer lo mismo con su ópera Juana de Arco porque, según él mismo dijo, tenía la música en su cabeza, pero no era capaz de “sacarla de allí”.

Su obra más conocida, sin duda, es el Bolero, pero como imagino que todos la conocéis, hoy le rendiremos homenaje escuchando el Concierto para la mano izquierda sola. Muchos también la conoceréis, seguro, pero probablemente otros no. Y estos últimos, tal vez, se estarán preguntando ahora cómo es eso de componer una obra para una sola mano, si generalmente los pianistas usamos dos… Pues esto se debe a que Paul Wittgenstein, pianista austriaco que perdió el brazo derecho en la I Guerra Mundial, lejos de entrar en depresión al final de dicha guerra (cualquiera en su situación lo habría hecho), decidió estudiar la manera de interpretar con una sola mano. Empezó arreglando él mismo el repertorio ya existente, pero poco a poco fue cobrando fama y llegó a recibir obras compuestas expresamente para él por los compositores más grandes del momento (Prokofiev, Hindemith, Britten…). Y la más grande de las obras que Wittgenstein recibió, fue el concierto de Ravel.

Escucharlo, sobrecoge; verlo, impresiona.

Os dejo con el Concierto para la mano izquierda de Ravel, la Orquesta Sinfónica de Euskadi, Mario Venzago (director) y Marta Zabaleta (piano).

 

120 años de El Cascanueces

Doodle CascanuecesGeniales una vez más en Google que, con su doodle de hoy, nos recuerdan que se cumplen 120 años del estreno del ballet El Cascanueces, de Tchaikovsky. Fue el 18 de diciembre de 1892 en el Teatro Mariinski de San Petersburgo, con el libreto y la coreografía de Marius Petipa.

Nosotros os proponemos que lo recordéis hoy con este vídeo de la obra completa, grabada en 1989 con el ballet de la ópera de París. Una manera estupenda de ir acercándonos a la Navidad.