No os lo vais a creer… ¡los vídeos!

Lo sé, lo sé, esto es casi inaudito y pocos o ninguno de vosotros nos creísteis cuando, el sábado pasado, durante el IV Concierto Atrevimiento de la escuela, os prometimos colgar los vídeos del mismo antes de empezar a preparar el siguiente. Normal que no tuvierais fe en nosotros, por otra parte, dado que los conciertos de 2014 y 2015 los colgamos hace apenas una semana… Pero por increíble que parezca, hemos cumplido con nuestra palabra y ya podéis volver a ver el concierto del sábado pasado.

Así ocurrieron las cosas:

En esta ocasión, abrimos el concierto con un plato fuerte, ¡la marcha imperial de Star Wars! Madre mía, lo difícil que fue montar esta pieza. Ahora que ya duermo tranquila por las noches, puedo decir que tras los primeros ensayos, tuvimos verdadero pánico. Es una obra complicadísima para los principiantes y nos vimos obligados a desmenuzarla para poder sacarla adelante. Pero el resultado que ahora vais a escuchar demuestra que cuando se quiere, se puede.

Quisimos relajar la tensión con una pieza muy dulce perteneciente a la banda sonora de la película Sonrisas y lágrimas: Edelweiß.

Y enseguida fue el turno de los alumnos de iniciación al lenguaje musical que, dirigidos por Ana y acompañados por un piano y un clarinete, interpretaron una versión española del mítico Clap your hands: Si tú tienes muchas ganas.

Seguidamente, escuchamos una pieza en la que todas las alumnas eran principiantes absolutas: Au claire de la lune.

A continuación, los alumnos de 2º y 3º de lenguaje musical cantaron Dancing Queen de ABBA. Para esta ocasión, contaron con el acompañamiento de dos profesores de piano y violín.

Un poco de Rolling con este Satisfaction que empezó siendo un cuarteto y acabó en octeto.

Y como en este concierto tienen cabida todos los estilos musicales, nos fuimos un rato al siglo XIX para tocar uno de los grandes éxitos de la música clásica: La donna è mobile, del Rigoletto de Verdi. Jovencísimos todos los alumnos que participaron en ella.

Vale, lo del siglo XIX nos duró poco, porque entonces llegó una auténtica orquesta de violonchelos a tocar el tema principal de la banda sonora de Grease.

Este fue un breve y exquisito interludio guitarrístico que nos ofrecieron tres alumnas de Samuele: Los camellos.

Para continuar con un homenaje obligado este año, que emocionó a más de uno: Space Oditty, del recientemente fallecido David Bowie.

Y volvimos a las bandas sonoras con una auténtica obra maestra de la música cinematográfica: La vida es bella.

Pero como Nicola Piovani suena demasiado tranquilo, necesitábamos algo de marcha y elegimos este Quiero ser como tú, de la película El libro de la selva (¡la original!), que cantaron los alumnos de 1º de lenguaje musical y en la que participaron, además, otras alumnas mayores cantando, varios clarinetes, violonchelos y pianos.

Lo que viene a continuación es una auténtica delicia que sugirió una alumna de piano: My Favorite Things.  Originalmente era de la banda sonora de Sonrisas y lágrimas, pero ella quería que intentáramos hacer algo más cercano a la versión que de esta pieza hizo Coltrane. Y este fue el resultado, cogiendo un poco de aquí y de allí:

Reservamos casi para el final del concierto al Combo Musikum (o parte de él), que había preparado Back To Black de Amy Whinehouse.

Y ya en la recta final del concierto, una pieza que cautivó a toda la escuela desde el primer ensayo y que, con mucho cariño, dedicamos a Coque —qué menos, él nos llevó a decidir incluirla en el concierto—: Russian Dance de Tom Waits.

Sí, lo que gritamos en mitad de la pieza son los números uno, dos, tres y cuatro en ruso. Que nos perdonen por nuestra pronunciación…

Como broche de oro a este concierto del que tan orgullosos nos sentimos, elegimos la pieza más pegadiza que teníamos y la que nos dejaba mejor sabor de boca y conseguía que saliésemos casi bailando de los ensayos: Guantanamera.

Espero que os haya gustado este concierto y estéis ya pensando en qué haremos para superarlo el año que viene… 🙂

La polirritmia nos convierte en atletas

No hay duda, la polirritmia es uno de los temas que más preocupa a los intérpretes. Sobre todo a los percusionistas y pianistas, que tarde o temprano tienen que ser capaces de tocar un ritmo binario en una mano (dos notas iguales por pulso) contra uno ternario (tres notas por pulso) en la otra. A la vez, sí. La primera vez que esto aparece en clase, los alumnos suelen mirarme como si fuera un extraterrestre y no dan crédito cuando les demuestro que de verdad es posible. El empleo de palabras ayuda mucho a conseguir un buen resultado y, personalmente, recurro mucho a ello.

Di: PLÁ-TA-NO, PLÁ-TA-NO, PLÁ-TA-NO… Ahora di: FRE-SA, FRE-SA, FRE-SA… Ahora tu mano derecha dice plátano y tu mano izquierda dice fresa. ¡Ya está, polirritmia conseguida!

polirritmia

No, claro que no se consigue así de fácil. Algunos alumnos tienen una habilidad rítmica asombrosa y en poco tiempo sacan incluso ritmos de 5 contra 3. Otros tienen que trabajar más para conseguirlo. Pero con paciencia y mucho trabajo, todos los músicos llegan a dominar la polirritmia.

Y según este artículo, eso nos convierte en verdaderos atletas. Está en inglés, pero me ha parecido interesante compartirlo con vosotros.

Podéis leerlo pinchando aquí.

Ah, y para ilustrarlo, os dejo también la Fantasía Impromptu op. 66 de Chopin a al que en el artículo hacen alusión. Una de esas obras por las que la mayoría de los pianistas hemos pasado por recomendación de nuestros maestros precisamente para dominar ese dichoso 4 contra 3. El pianista es Rubinstein.

 

Doble pérdida

marife-de-trianaSeguro que muchos habéis oído que este fin de semana ha fallecido Mª Fe de Triana. Sin embargo, menos han sido los medios que se han hecho eco de la noticia del fallecimiento de uno de los últimos barítonos de la época dorada de la Zarzuela: Luis Sagi-Vela.

De Luis Sagi-Vela, el director de orquesta Miguel Roa, dijo una vez que era La más grande y feliz memoria de la música española. Y es que Luis, que hubiera cumplido ayer 99 años (falleció la víspera de su cumpleaños), se supo en el mundo de la zarzuela incluso antes de nacer.

Las golondrinas se estrenan en Madrid el día 5 de febrero de 1914. La estrenan mi madre y mi padre. Mi madre la canta durante cuatro días, y yo nazco el 17 de febrero de 1914. Así es que yo estuve en el estreno.

Luis-Sagi-Vela

Dos grandes voces, de dos géneros muy nuestros.

Y como andamos escasos de tiempo, no hablaremos hoy de ellos, ni de la copla, ni de la zarzuela… Pero qué menos que escuchar un pequeño fragmento del, en ambos casos, extenso legado que nos dejan los dos.

Primero Mª Fe, con unos Aceituneros de los años 60. A continuación una fantástica interpretación de Luis Sagi en La del Soto del Real.

¡Adiós, maestros!

¡Arre!

¿Os acordáis de Solletico? Os hablé de ellos hace unos meses, a propósito del comienzo de la primavera (¡Llega, llega!). Pues estos madrileños a quienes empiezan a comparar nada menos que con Vainica doble, tienen nuevo EP en el que, por cierto, tuve el gusto de colaborar grabando el fantástico arreglo instrumental de la canción Quiero que me pidas que me case contigo

La grabación fue en los Estudios Reno, durante el mes de julio. De aquello, este breve reportaje fotográfico:

Los Estudios Reno esperando a los artistas

En plena grabación

Descansando tras la grabación, con parte de Solletico y sus otras dos colaboradoras

Solletico al completo

Podéis escuchar y descargar el EP entero pinchando aquí. ¡Seguro que os gustará!